domingo, noviembre 04, 2007

Y DÓNDE ESTÁN LAS MUSAS?

[De Fondo: Giant Drag - Wicked Game]

No sé dónde están, sólo sé que no he podido escribir algo decente desde hace dos semanas, digo, el meme de mi novia me salvó una semana y pude practicar mi sarcasmo. Aunque todo mundo creyó que mi más grande deseo era ser un blogstar; pero no, lo repito: era un ejercicio de la imaginación, más bien una burla a todos los que entran en la categoría, algunos amigos, otros dignos de mi admiración y otros que me desconcierta su “popularidad”.

Es irónica esta carencia de letras justo cuando en estos momentos debería escribir mucho más, lo cual también es frustrante. En estos momentos no debería pasarme, no he hecho ejercicios en metatextos, no escribo en mi blog y mi “novela” espera a que le de una buena revisada y siga escribiendo en ella.

Podría explicar diferentes causas a este hecho pero aún no soluciono o visualizo salida al problema. Mi primera justificación sería que he dejado que otras obsesiones ocupen el lugar de escribir, por ejemplo: los videojuegos. Me absorbe mucho el juego de fútbol, mi obsesión por hacer al equipo real me lleva a jugar horas consecutivas con mi xbox hasta que puedo comprar nuevos jugadores… ese viejo vicio regresó.

Otra es que duermo demasiado tarde, volvía esos días en los que no salía de casa, me levantaba a medio día y me acostaba a las 4 am (si alguien sufre lo que yo, mi Messenger –losurbanos- y el Skype –eltlalocman- están a su entera disposición para la chacoteada nocturna). Mis obsesiones nocturnas se han volcado hacia el iutuv y cada día encuentro nuevas suscripciones a videos de fútbol, de literatura, de compañías disqueras, de gente interesante… y así se ha materializado mis desvelos.

Y lo más preocupante es que tengo poco de qué escribir: casi no salgo, casi siempre platico con los cuates de lo que me pasa o cómo voy con mi novia (el jueves cumplimos un mes) y eso ya no lo he publicado por aquí. Me he puesto a hacer los podcast de la hora del café pero me ha dado hueva postearlos aquí o subirlos a mi página en podomatic. No salgo mucho a la calle y no tengo dinero, mi vida (trolls o “banda-que-no-me-quiere”: se las pongo de a pechito) no es precisamente lo más interesante del mundo, no hay más que levantarme, pensar, jugar, conversar, a veces ver a mi novia y querernos; no soy como los que me burlé en el post pasado.

Casi siempre, en mi batalla contra la terrible hoja en blanco me echan la mano las musas, que casi siempre las encuentro en la música, en el evento interesante a relatar, a la pasión de golpear las teclas del monitor, en el logro, en la declaración de mis intenciones (cualesquiera que sean) al mundo, en el chispazo del momento y el la visualización del futuro. Hoy hay poco o nada de eso en mi vida: las musas otra vez me abandonaron.

¿Dónde están?

Creo que extrañaré momentos como estos para escribir, sin presiones, sin trabajo y con excesivo tiempo. En fin, solo me queda darle valor y tiempo a cada cosa y… escribir, sólo eso: escribir.

Nos vemos en el futuro.

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